Un ensamble de objetos, poemas, danza y música. Cuenta pequeñas historias e impresiones de mujeres que viven en un universo paralelo.

El 16 de Junio de 1932, nacía en Salto, Marosa.
Los que la amamos sin haberla visto nunca, pero sí leído apasionadamente, la recordamos este día y le agradecemos sus revelaciones poéticas..

“Cuando yo era muy chica, mamá me regaló el Angel de la Guarda. Es una estampa -dijo. Pero bien vi que era de verdad, el Angel. No era un estampa, era el Angel. Un ángel es así, leve, un color, una pintura, qué peso puede tener.
Plumas largas y muy blancas y una azucena o algo parecido, lis, en la mano con la que me amparara de todo mal.
Pasó el tiempo, desapareció la estampa, y el Angel está conmigo, aún más fuerte y leve, adentro, de sien a sien. Me libró del mal; y me salvó de Mario.
Mas, qué digo? Los ángeles se equivocan, tienen yerros?
Mario fue y es también, un color, un oro, unas plumas, un timbre, que van interna y eternamente, de una a otra sien.”
MAROSA DI GIORGIO

“Oí decir en casa que yo era bruja, una tarde en casa siendo tan chiquita. Algunos sollozaron, creo; alguien dijo:
—No hay que asustarse. Nació así. ¿Por qué tener miedo? Yo miraba hacia todos lados para ver si venía alguna explicación. Ninguna nunca venía…”